LA CORBADÍA DE LOS POLÍTICOS EUROPEOS

Con el arribo de Donald Trump a la Casa Blanca … ¡Lo negro se volvió blanco y lo blanco oscuro!
Los países europeos que adoptaron las ideologías de la izquierda globalista (la mayoría) se llevaron un chasco al ver descalificada su gestión, por el inquilino de la Casa Blanca.
Con la guerra de Ucrania, y luego de escuchar a las dos versiones, Trump le dio la razón a Putin con reservas y renunció a involucrarse en el conflicto, ya que, los europeos están envalentonándose contra la Federación Rusa a costillas de los Estados Unidos y las cuotas del gasto militar no las cumplieron por asignarlas a la beneficencia social.
Ante esta situación, Inglaterra, Francia y Alemania toman el liderazgo de la OTAN y amenazan a Rusia hasta su extinción. Como Trump los juzga dementes, se tienen que atener a sus propias fuerzas.
La mayoría de los políticos europeos aplauden al presidente Macron que trata de tomar el liderazgo contra Rusia, pero a la hora de aportar recursos, la mayoría se echa para atrás porque pensaban recaudar $800,000 millones de euros para "la defensa de Europa" pero, al no haber dinero en las arcas de los países de Europa, las amenazas de Rusia los han espantado.
La mayoría ha reculado, y sólo Francia, Inglaterra y Alemania mantienen los tambores de guerra. Esta pergoyada le ha durado muy poco porque no pueden desprenderse del gas ruso.
Además, la torpeza de los líderes europeos le ha dado alas a Ucrania y han jurado sostenerla hasta la muerte … pero ¡no hay dinero! y tienen que desdecirse. Y tal parece que Zelensky ha comprendido demasiado tarde que como dice el dicho popular, … "le jugaron el palito en la boca".
Se ha negado a aceptar la paz, siempre pone condiciones y, la Federación Rusa prefiere esperar hasta someterlo del todo.
Así las cosas, los europeos han sido sus propios verdugos, ya que sin los Estados Unidos no pueden sostener su actitud belicosa y destruir a Rusia; no se les va a hacer.
Con esta actitud el presidente Trump, recorta gastos, aumenta sus ventas de gas y desmonta a Europa como competencia comercial